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Roberto Fontanarrosa

 
Agenda Fontanarrosa 2007AGENDA FONTANARROSA 2007 
(160 páginas, 14x20 cm)

Con los dibujos y textos de los libros de humor de Fontaarrosa, cartoné, a dos colores, uñero recortable, semana a la vista, índice telefónico con espacio para e-mail y fax, páginas para notas, anotador troquelado.  [pedir]


20 AÑOS CON INODORO PEREYRA

dibujos y textos de Roberto Fontanarrosa
(677 págs .ilustrado, encuadernado, formato 31x24,5cm agotado)
20 años con Inodoro PereyraContiene todas las historias de Inodoro Pereyra publicadas en los tomos 1 al 20 de sus aventuras, Inodoros sueltos y de almanaque, la evolución de las figuras del gaucho, la Eulogia y el Mendieta a través del cuarto de siglo que llevan sobre el papel, un reportaje cruzado al personaje y su tata, con opiniones de diversos inodorólogos y, una cronología que cubre vida y obra de Fontanarrosa hasta donde se pudo saber. [pedir]


el aceitoso
TODO BOOGIE

tapadibujos y textos de Roberto Fontanarrosa
(610 págs .ilustrado, encuadernado, formato 31x24,5cm agotado)
Con todas las historietas de Boogie dibujadas por Fontanarrosa, no sólo las ya publicadas, sino un centenar de páginas que nunca fueron recopiladas en libros. También las aventuras de Ultra, quien según como se mire, es el antecesor ó el primo
de Boogie: dibujadas en 1972, sólo aparecieron en un volumen de 1997 (Editorial de la Universidad Nacional de Rosario). Un estudio preliminar de Judith Gociol traza la historia de Boogie y sus conflictivas relaciones con su creador y, sendos reportajes a Oscar Steimberg, Juan Carlos Volnovich y Maitena Burundarena esclarecen su imagen a la luz de la semiología, el psicoanálisis y el humorismo femenino.
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y otros cuentos
LA MESA DE LOS GALANES

de Roberto Fontanarrosa
(318 págs.)
La mesa de los galanesSegún el director de teatro Elvio Gandolfo, cuando Roberto Fontanarrosa en vez de dibujar escribe, instruye divirtiendo. Aquí revela el origen de la composición tema "La vaca", creada por una heroica maestra del rosismo, para cambiar la educación durante más de un siglo. O descubrimos cómo el cadete Lucio Alcides Alzamendi perdió la oportunidad de entrar con pie firme a la historia por culpa de un poeta popular. 
Cuando el "Negro" deja el plumín de lado y empuña la pluma de ganso, la máquina de escribir ó el procesador de textos, aparece la auténtica Rosario. Una ciudad de Rosario de sampanes, témpanos de hielo en el Paraná y miles de marinos pintorescos. Una Rosario donde la Mesa de los Galanes es la lupa reveladora del cimiento machista que une a un cornudo y un corneador; de un cazador de hembras descubierto, perdonado y reincidente; de un "francés" levantador pero ya en decadencia; de un curioso "canalla" de Pompeya (Buenos Aires), cuyo padre hace un pedido post-mortem de difícil cumplimiento. 
Cuando Fontanarrosa clava su mirada señera de autor en el horizonte, se acerca la explosión. Los fans de Altemar Dutra, Carole King ó Tito Rodríguez revelan la violencia desnuda de su corazón al luchar contra un implacable disc-jockey joven y "heavy". Un rosarino en la corte del Rey Arturo de los restaurants con juegos de rol destroza todo el tinglado en defensa del Tercer Mundo. O un veterano de Vietnam deschava cómo una noche de guerra pudo haber sido también una noche de "amor rosa".
Cuando Fontanarrosa escribe se instala en una Mesa de Galanes intemporal donde charlan Roberto Arlt, Hemingway, Mark Twain ó Chejov.
Modestamente, Elvio Gandolfo.
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novela
EL AREA 18

de Ronerto Fontanarrosa
(252 págs.)
El área 18Congodia, un joven y pequeño país africano, ha logrado su independencia y su desarrollo apostando al triunfo en los encuentros que disputa su invicto equipo nacional de fútbol. Pero Congodia se halla en una estratégica situación geográfica y las apuestas, por tanto, se tornan más y más importantes. Así lo comprende una poderosa corporación multinacional, que decide armar un conjunto capaz de obtener la victoria en el mismísimo clima infernal del estadio Bombasí. Para ello, recluta a una pandilla de desesperados bajo la capitanía del único hombre que puede conducirlos al éxito: Best Hama Seller, el controvertido aventurero internacional sirio. [pedir]


Roberto FontanarrosaRoberto Fontanarrosa,  más conocido como “El Negro”, nació en Rosario en 1944. Ha publicado en Ediciones de la Flor 23 libros de su personaje de tiras cómicas “Inodoro Pereyra” y 12 de su otro personaje “Boggie, el Aceitoso”, que ya no dibuja. Como escritor, ha publicado tres novelas –Best Seller, El área 18, y La gansada– y ocho libros de cuentos cortos. Ha reunido sus chistes sobre fútbol en los libros Fontanarrosa, de penal, El fútbol es sagrado y Fontanarrosa y el fútbol. A partir del Mundial de Fútbol de los Estados Unidos (1994), pasando por las eliminatorias y el Mundial de Francia (1998), cubre para el diario Clarín las actuaciones del seleccionado argentino, desde un enfoque humorístico en “Las columnas de la Hermana Rosa”.


Maradona, antes que Tolstoi


La hilarante visión del futbol del escritor y humorista. Peter O' Toole, Palermo y Houseman. (Entrevista con Pablo Perantuono, aparecida en la revista Noticias del 09/12/00 )

A nadie, seguramente a nadie, se le ocurriría emparentar a Omar Gómez (45), número 10 de Quilmes en los años 70, con la actriz norteamericana Lauren Bacall. Gómez, petiso, macizo, de gesto aindiado, era la antítesis de la languidez extrema y los ojos verdes de la última mujer de Humprey Bogart. A nadie salvo a Roberto Fontanarrosa (56), que trata de resolver en su libro "No te vayas campeón" otros inquietantes interrogantes: ¿El 3 de Boca en los '60 era Peter O'Toole ó Silvio Marzolini? ¿La cintura de Rojitas era neumática? ¿Es Martín Palermo un refutador de Aldo Rico? ¿Qué es peor, marcar ó pararse en la barrera?
Roberto Fontanarrosa: El libro es una asociación libre de ideas. Lo que busqué es divertirme. Sé que cuando lo consigo, ese efecto se produce también en el lector.
Noticias: Parece escrito por un fanático antes que por un escritor entusiasta del fútbol.
Fontanarrosa: Llego a escribir de fútbol, no porque sea un escritor al que le gusta el fútbol, sino porque soy un futbolero nato. No es que siempre escribí, y que mi preocupación era la literatura y además me gustaba el fútbol. No, no. Posiblemente todas las horas que dediqué a ver fútbol ó ir a la cancha, los Intelectuales más serios las ocuparon leyendo. Ellos elegían a Tolstoi mientras yo leía "El Gráfico".
Noticias: ¿Sigue siendo tan fanático?
Fontanarrosa: Sí, sí.
Noticias: ¿Cuántos partidos mira por semana?
Fontanarrosa: No, yo no... bueno, yo digo no: en la semana, si es a la noche, miro por lo menos un partido. El sábado a la tarde veo fútbol de España y a la noche el que dan en directo de acá. Los domingos, si voy a ver a Central, trato también de ver el partido de la reserva. Cuando vuelvo, veo el clásico de las seis de la tarde. Si no voy a ver a Central, veo un partido de Europa, escucho la radio y en diferido miro a Central por tevé. Después, "Fútbol de Primera". Todos lo saben: no me vengan a romper:
El domingo, el fútbol es la prioridad. Como también siempre ha sido prioritario jugar al fútbol.
Noticias: ¿Juega todavía?
Fontanarrosa: Ya decir que juego es demasiado...
Noticias: Participa...
Fontanarrosa: Claro, contemplo. Los sábados juego a la mañana. Debo aclarar que siempre jugué... mal. Competí durante muchos años en torneos comerciales en Rosario. Ahora no puedo jugar a nada competitivo. Sólo recreativo. Tengo una operación de meniscos y una prótesis de cadera.
Noticias: Pero no se resigna...
Fontanarrosa: Entre tantas virtudes que perdí con el tiempo, jugando al fútbol perdí el amor propio, lo cual me permite seguir jugando. Si tuviera amor propio, hace 15 años que habría abandonado el fútbol. Uno se va resignando a ver pasar a los tipos, a no llegar. Pero terapéuticamente es fantástico. Es una descarga muy grande. Pateás, puteás, corrés. Hace un año y medio, la cadera no me daba más. Comencé a andar en bicicleta. Pero no es ninguna descarga. Uno sigue pensando en el laburo.
Noticias: ¿Cree que el fútbol sigue una línea evolutiva?
Fontanarrosa: La tevé consiguió algunos cambios. Aldo Poy, el 10 de Central en los '70, cuenta que cuando jugaba de visitante en Buenos Aires, los "lineman" no lo dejaban pasar la mitad de la cancha. Le cobraban "off side", invariablemente. Ahora eso no pasa. Lo mismo ocurre con las patadas. Creo que eso cambió con el marcaje escandaloso que le hizo Gentile a Maradona en el Mundial '82. Todo el mundo lo vio por tevé. Y se dio cuenta de que, si querían espectáculo, debían cuidar a los que divierten. Es como si la contratás a Mercedes Sosa y le cortás los cables y le sacás la luz.
Noticias: Usted es fanático de Central. ¿Es de esos que se pelean, gritan, insultan?
Fontanarrosa: Los partidos los vivo intensamente, pero no grito, sino peor: me guardo las cosas. Invariablemente vuelvo con un dolor de cabeza tremendo a casa. A veces pienso: cómo puedo ser tan pelotudo. Las amarguras que me agarro... la familia que me tiene que aguantar con mala cara... Me lo pregunto siempre: ¿Por qué? Y... no se entiende. Si no se entiende que es una pasión, no se entiende. Lo peor es que cuando sufro, o sea cuando el equipo pierde, el sentimiento es más intenso que cuando gozo.
Noticias: Tienen un espíritu tanguero...
Fontanarrosa: Claro. Lo que pasa es que con clubes como Central los sinsabores son grandes.
Noticias: ¿Qué le parece Marcelo Bielsa como entrenador?
Fontanarrosa: Me cae bien, me gusta. Me parece serio, honesto. No lo conozco personalmente, pero es un caso raro porque la mayoría de los tipos que son obsesivos y estudiosos justifican con eso los sistemas defensivos. Y él no es defensivo. Además, siempre fue un tipo muy respetuoso en la relación con la gente de Central, pudiendo haberse agrandado. Cuando dirigía a Newell's, pese a que tenía un equipo muy superior al de Central, nunca se burló. Y lo que hace más meritoria su actitud es que es fanático de Ñuls.
Noticias: ¿Le gusta el seleccionado?
Fontanarrosa: Estuve en el partido que le ganó a Colombia, allá. El estadio era un quilombo, había un clima terrible. Pero estaba seguro de que la Argentina iba a salir a la cancha y el entorno no le iba a producir nada. Los jugadores tienen la edad exacta. Además, funcionan bien como grupo, según me comentan. Siempre tengo la sensación de que el equipo va ganar.
PAUSA. Como la mitad de los habitantes de Rosario, Fontanarrosa no es hincha de Central, ni siquiera fanático: es un fundamentalista. Capaz de cualquier desborde. Como festejar un gol a Newell's convertido en... 1971. El 19 de diciembre de cada año se repite el ritual pagano: Aldo Poy cebecea una pelota que ingresa en un arco y cientos de hinchas lo llevan en andas.
Fontanarrosa: Yo le digo a Aldo, menos mal que fue de cabeza y no de chilena, sino te matabas cada vez que te lo hacían repetir.
Noticias: ¿Se acuerda dónde estaba cuando Poy hizo el gol?
Fontanarrosa: Lo vi por tevé. Pasaron el partido en directo. Uno se acuerda siempre de lo que estaba haciendo cuando ocurren ese tipo de cosas, como el día que mataron a Kennedy o el del terremoto de San Juan, de la otra vez.
Noticias: El terremoto fue en 1977...
Fontanarrosa: Nooo... (Pausa de unos segundos. Fontanarrosa mira con el ceño fruncido.) Es verdad. Que lo tiró. Claro, si hay chicos que no lo vieron jugar a Bochini...
 

los precios están en AR$ (pesos) exclusivamente para Argentina 

MARTIN FIERRO ilustrado por Fontanarrosa de José Hernández

(192 págs.agotado ilustrado por Roberto Fontanarrosa)
Mire que son fieros los indios. No fieros de fealdad, sino fieros de ferocidad: meten miedo cuando se vienen encima a caballo, lanza en mano. Los gauchos, en cambio, salieron más tristones, como caídos o cargados de hombros. Fierro es renegrido e hirsuto, los ojos hundidos por la tristeza, la añoranza de la tierra y de la china, y en el final de la Ida (“males que conocen todos pero que naides contó”), ya al filo de la Vuelta, se le escapa una lágrima furtiva.
Para el Martín Fierro que acaba de publicar De la Flor, Roberto Fontanarrosa imaginó un mundo en blanco y negro (al color se lo agregaron por computadora) y si bien argumentó no tener un buen manejo de color, podría deducirse que el mundo de Martín Fierro es esencialmente blanco y negro; el color, en todo caso, le agregó una intensidad que tampoco le viene mal. La lectura de Fontanarrosa es la de Martín Fierro como relato de aventuras más que un catastro de desgracias o el texto de denuncia contra las levas forzadas de gauchos hacia la frontera que Hernández concibió allá por 1872. Hay bandos y contendientes, como en la versión de La Ilíada que abre su desopilante Los clásicos según Fontanarrosa, de una guerra que sucedió hace tanto que se hizo primero leyenda, luego mito y finalmente parodia, perdiendo fuerza pero ganando en humor. (“¡Ulises! ¡Hijo de Laertes! ¿Piensas que éstas son horas de llegar? Toda una mitología esperándote”, dice Penélope en el comienzo de la versión de La Odisea. Y Ulises (fecundo en ardides) responde: “Penélope, con tu bolso de piel marrón y tus zapatos de tacón y tu vestido de domingo... luengas son mis aflicciones desde que dejara la bien murada Troya”.) Eso les pasa a las grandes épicas, como Lugones quiso a Martín Fierro.
No sucede lo mismo en este Martín Fierro, primero porque obviamente no son los clásicos según Fontanarrosa sino el original según José Hernández. Lo de Fontanarrosa es un comentario gráfico, una glosa abierta y sin escenas obligatorias; una versión increíblemente libre de casi todos los sentidos que se le atribuyeron a Martín Fierro desde el Centenario en adelante, cuando las lecturas de Lugones y Rojas lo convirtieron en la épica nacional, o tantas otras lecturas lo volvieron entelequia y ser nacional. No hay pesadez ni gravedad aquí. Tampoco parecen pesar demasiado los Martín Fierro dibujados con anterioridad (Castagnino y Alonso por citar los más difundidos y prestigiosos). Nos animaríamos a decir que Fontanarrosa no ilustró Martín Fierro sólo desde su calidad de dibujante sino desde sus valores de escritor. Hay algo levemente paródico en estos dibujos y hasta un subrayado humorístico en los cartelitos que explicitan “pava” o “facón” o “ave solitaria”. Pero también está el trazo seguro para eso que señalábamos al comienzo: la ferocidad del indio, la reconcentración del gaucho, la desolación de los perros flacos, en fin, eso que aunque pasen los años y las mitologías se degraden, siempre será parte inherente al espíritu de Martín Fierro: denuncia y contundencia. Siempre me pareció que Inodoro Pereyra –inspirado en o salido de Martín Fierro– funcionaba un poco como el Fausto de Estanislao del Campo: el momento lúdico y gracioso en el cual la gauchesca se vuelve sobre sí misma y se mira vivir; el momento cuando el solemne Fausto se convierte en Don Fausto, acriollado. Inodoro era posible porque hace muchos años había existido aquel remoto pariente Fierro. Y ahora este Fierro ilustrado se vuelve posible porque existe don Inodoro, con su indolencia y su conciencia de ser un gaucho en estos tiempos de ser urbanos.  Como sea, y sin aparente intención canónica, este Martín Fierro ilustrado por Fontanarrosa viene a sumar otra lectura a la larga lista. El trazo es moderno e irónico, como lo son el Fausto e Inodoro Pereyra, y detrás de eso que parece leve trasunta cierta negrura de blanco y negro a pesar de que vivamos en tiempos de colores... No sé si he sido claro. Claudio Zeiger (Página 12)
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y otros cuentos

TE DIGO MAS... de Roberto Fontanarrosa
(320 páginas, agotado, rústica) 

Te digo más... y otros cuentosRoberto Fontanarrosa
escritor de primera línea además de humorista gráfico, el genial "rosarigasino"  supera en estos cuentos sus records anteriores en reflejo de costumbres, manejo de lenguajes de diversas procedencias y desopilante gracia.[pedir] 


Equipos memorables del fútbol argentino

NO TE VAYAS, CAMPEON
de Roberto Fontanarrosa
(274 págs. ilustrado, agotado

No te vayas campeón¿Produce alucinaciones ópticas la camiseta de Chacarita? ¿Quién fue el verdadero héroe de aquella final entre Racing y el Celtic? ¿De qué color era, en verdad, Paulo Valentim? Estas y muchas otras incógnitas se intentan develar en No te vayas, campeón, el repaso caprichoso y algo desmemoriado de un hincha sobre muchos de los grandes equipos del fútbol argentino. Roberto Fontanarrosa desarrolla una serie de notas inéditas, mayoritariamente antojadizas, donde recorre recuerdos, opiniones, retratos de futbolistas, semblanzas, jugadas, goles, alegrías y decepciones. Un texto que podría catalogarse de parabólico, donde el autor, partiendo en muchas ocasiones de la nada, arriba exactamente al mismo sitio. Un libro, en suma, donde conviven textos y cientos de fotografías, apto tanto para los seguidores hinchas de la lectura, como para la sufrida parcialidad que gusta de mirar las figuritas. [pedir]


Cuentos de fútbol argentinoCUENTOS DE FUTBOL ARGENTINO
selección de Roberto Fontanarrosa
(267 págs.)
Si acaso es cierto, como afirma Alejandro Dolina, que "en un partido de fútbol caben infinidad de novelescos episodios", el inevitable resultado del encuentro entre fútbol y ficción tenía que ser este cóctel poderoso y típicamente argentino. Y nadie mejor que Fontanarrosa para elegir a los integrantes de esta selección. Aficionado al gol de lujo, consagró un equipo mixto de eficacia más que probada. El escenario está dispuesto: el lector mueve la pelota. [pedir]  

María Elena Walsh recibió el Gran Premio de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) creado en 1944 y otorgado, entre otros, a Jorge Luis Borges, Ernesto Sábato y Marcos Aguinis.

autores argentinos


* José Hernández
* Roberto Fontanarrosa
* Juana Rottenberg
* Diego Maradona
* Alberto Rex Gonzalez
* Sergio Sinay
* Sara Facio
* Jorge Bucay
* José Eduardo Abadi
* Hugo Finkelstein
* María Elena Walsh
* Quino, Joaquín Lavado
* Jorge Ferrari
* Marcos Aguinis

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